viernes, 4 de mayo de 2007

El fantasma de los "papeles manchados"


Las deudas o morosidades se han convertido en un fuerte dolor de cabeza para muchos de los chilenos que las poseen, ya que son un impedimento a la hora de encontrar trabajo o pedir un crédito. Según la encuesta realizada por Trabajando.com, el 80% de los chilenos han perdido oportunidades laborales por papeles “manchados” y sólo un 20% de los restantes no ha tenido inconveniente (Fuente: emol.com). Cifras que dejan en manifiesto el historial que persigue a muchos de los trabajadores, los que se han visto seriamente afectados por empresas que se dedican a registrar y difundir dichos informes, como lo es Dicom.


El problema radica en que muchas instituciones siguen utilizando el denominado “Dicom Histórico”, el que se ha convertido en una especie de “fantasma” para algunos chilenos, que en cierto momento de sus vidas mantuvieron una deuda impaga pero que hoy las han resuelto. Lamentablemente y para el mal de muchos, los registros de las morosidades quedan en el sistema, dificultando en gran medida la integración al mercado laboral. Discriminación que se amplía al acceso a financiamiento de las entidades bancarias, incluso del BancoEstado, porque sus nombres se siguen manteniendo en los registros de deudores de Dicom.


Frente a esto, se promulgó la Ley 19.628 ideada e impulsada por el Presidente de la comisión de Economía, Eduardo Saffirio, Pablo Lorenzini y Patricio Walker. El proyecto buscaba terminar con el uso “injusto” de los datos contenidos en el “Dicom Histórico” y proteger la vida privada de las personas, que permitía transcurrido un tiempo borrar dichos antecedentes. Tales cambios no se han efectuado a cabalidad ya que persiste una práctica discriminatoria que afecta a miles de personas, en especial a pequeños y medianos empresarios, comerciantes, agricultores y profesionales jóvenes. Hecho que resulta lamentable al momento de evaluar las oportunidades que se le ofrece a la gente de clase media que busca salir adelante en base a esfuerzo y trabajo. Al final se termina por coartar la reactivación y sueños de muchos.


Al respecto, Juan Pablo Swett, gerente general de Trabajando.com, explicó que “Finalmente se transforma en un círculo vicioso, ya que quien debe, si no posee trabajo no podrá pagar. Es importante que las empresas tomen conciencia de esta situación para poder prestar, de alguna manera, una ayuda a este fenómeno”. (Fuente: emol.com)
Las responsabilidades en este tema son compartidas; por una parte las empresas deben tener consideración y apegarse a la Ley que resguarda a las personas afectadas, por otro lado se sugiere que se mantengan los papeles limpios para evitar que el fantasma del Dicom persiga a los chilenos.

María José Infante